A tres años y medio de haber iniciado con este honroso y por demás gratificante encargo al frente de esta Casa de la Cultura Jurídica, es la ocasión de cerrar un ciclo más en mi vida profesional. Continuaremos sirviendo en este Alto Tribunal.
Agradezco infinitamente a todos y cada uno de ustedes la oportunidad de haber podido servirles, pero sobre todo, el que hayan colaborado en hacer de esta Casa de la Cultura Juríca, una de las mejores a nivel nacional.
Guardo en lo más profundo de mi corazón el afecto, entusiasmo y comentarios recibidos a lo largo de este tiempo por parte de cada uno; realmente me sentí como en casa. Recuerden que las instituciones son permanentes; las personas vamos cambiando.
Invito a todos para que sigan considerando a esta sede como su segunda "casa", y estén seguros de que siempre habrá un equipo dispuesto a servirles.
Me despido de ustedes con todo mi cariño y afecto,
Gustavo A. Castillo Torres.
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